
Egoístamente pienso en los movimientos migratorios: la gastronomía.
No entiendo como los nazis que quedan en Berlín pueden odiar a los inmigrantes. Con todo el buen sabor que traen bajo el brazo.
Porque digo yo, ¿no se cansan de comer siempre salchichas y patatas con Quark?
Por el contrario mi lema es más fácil: Que pasen todos hasta que Europa reviente de buenos sabores.
{ fin }


