
-
Reciente:
Qué se habla:
Categorías
Interesante saber

La felicidad tiene rostro.

Después de siete semanas todo va cogiendo un nuevo rumbo; un nuevo ritmo.
Y no hay que hacer caso a esos que dicen: “Pufff, es muy bonito, pero duro. Cambiar pañales, despertarse por la noche porque lloran….” Patrañas!!!!
Lo chungo, lo que no mola de tener hijas es desatar los nudos que se forman después de lavar los pañales de tela. Y creo que no os podéis hacer una idea de lo que jode. O quizás imaginarse 20 auriculares sueltos y juntos en el bolsillo de una sudadera.
Y a veces me pregunto si no seremos un poco gilipollas. Con lo buena que está la carne y decidimos ser vegetarianos; con lo fácil que es tirar a la basura un pañal de plástico y decidimos usar los trapos de mi abuela.
Pero el dicho popular tiene mucho de cierto: “Quién algo quiere, algo le cuesta”.
Llevaba ya bastante tiempo que no me divertía tanto dando un paseo por las calles de Berlín. Y no era un divertimento individual cual paseante comtemplativo. Era una experiencia colectiva: miradas, gestos y gritos en clave, abrazos… Los pelos de punta.
Una de las cosas más cómicas era ese tipo de persona crítica con la forma de actuar de los “radicales de izquierda” pero que siempre estaba en primera fila, cámara en mano, esperando a que cualquiera de esos “de negro” prendiera un contenedor o volcara un coche. Había incluso los que se pasaban todo el rato diciéndole a su chavala (y en español): “nos vamos a ir de este caos ya”. Pero no se iban.
Y otra vez la misma sensación que en la demo de Tempelhof: no es tanto la busqueda y consecución de un objetivo (político) si no la diversión. Diversión gestionada por las personas mismas. No esa diversión administrada en cuentagotas y disfrazada de partidos de futbol, cine de pago, centros comerciales….
Y el salirse de la ruta, miles de personas, cortando el paso a esas máquinas que se dicen imprescindibles y que creen que están por encima de las personas que las conducen; parecía que algo nuevo iba a empezar esa noche. Pero tendremos que esperar a ver que ocurre en Grecia.